En el mapa de la moda peruana contemporánea, hay marcas que aparecen por temporada y otras que se convierten en parte del imaginario cultural. Capittana pertenece a ese segundo grupo. Desde Lima, y con el mar como punto de partida, la firma liderada por su fundadora Raffaella Raffo no solo redefinió el swimwear local: convirtió el verano en un lenguaje propio, sofisticado y reconocible.
Capittana nació como un proyecto íntimo, casi personal, inspirado por esa relación visceral que muchos limeños tienen con la playa: temporadas que marcan el año, un estilo de vida que empieza con la brisa y termina con un sunset. Con el tiempo, esa idea evolucionó hasta convertirse en una marca de referencia que pasó de ser estacional a construir un universo completo, donde el beachwear convive con piezas resort, vestidos, sets y complementos.
Es difícil hablar de Capittana sin hablar de Raffaella. La diseñadora y empresaria ha construido la marca como una extensión de su propia evolución creativa. Ella misma lo ha dicho: la estética de Capittana ha cambiado porque ella también ha cambiado, transitando de una irreverencia inicial hacia una femineidad más madura, romántica y refinada.
Ese arco de crecimiento es, en realidad, lo que diferencia a Capittana de muchas marcas del rubro. No se ha quedado en el “bikini bonito”; ha construido un estilo. Un lujo amable: fresco, femenino, sensual sin ser obvio, y con un cuidado obsesivo por el detalle.
Y ese detalle, muchas veces, se sostiene sobre un valor que hoy es indispensable en el lujo contemporáneo: lo hecho a mano. Capittana ha trabajado durante años con tejidos y acabados artesanales, reforzando un sello peruano que se siente auténtico.
Para este 2026, el estilo Capittana se percibe más pulido y editorial. La marca trae un verano que se siente menos literal y más sofisticado: siluetas limpias, sensualidad elegante y piezas que funcionan tanto para playa como para ciudad. Un verano que ya no se limita al sol y arena, sino que abraza un “luxury lifestyle” contemporáneo: brunch, hotel, atardecer, noche.
Parte del impacto de Capittana en la moda peruana ha sido abrir camino. Se convirtió en un referente del swimwear local y, en paralelo, amplió su alcance fuera del país a través de e-commerce y presencia internacional.
Hoy, Capittana representa una nueva idea de marca peruana. Y esa es, probablemente, su huella más importante: demostrar que el Perú puede exportar moda con estética global y corazón local.











