Creció rodeada de pinceles, lienzos y colores. En casa de Silvana Pestana, el arte no era un lujo, sino un lenguaje cotidiano. Hija de una familia de artistas, aprendió desde niña que crear era una forma de estar en el mundo. “El arte se convirtió en mi refugio y en una manera de comprender lo que me rodeaba”, recuerda.
Con el tiempo, su curiosidad por experimentar distintas técnicas fue delineando su propia voz artística. Primero vino el dibujo, luego la pintura, y más adelante, una búsqueda más profunda por entender al arte como una herramienta de conciencia y transformación.
Durante los años 80, Silvana viajó a Nueva York, donde pasó varios meses recorriendo museos y galerías. “Fue una experiencia reveladora. Entendí que el arte podía dialogar con lo político, lo social y lo espiritual al mismo tiempo.” A su regreso a Lima, trabajó como diseñadora hasta que, a fines de los 90, decidió dedicarse por completo a las artes visuales.

Naturaleza, materia y memoria
Lima, París, Londres y Madrid han sido testigos de su obra. En cada exposición, Pestana aborda temas vinculados al impacto ambiental del capitalismo extractivo y la minería ilegal en la Amazonía, especialmente la contaminación del agua y la pérdida de biodiversidad. El oro, recurrente en su trabajo, se convierte en una metáfora visual de la codicia humana y la fragilidad del entorno natural.
Sus piezas —que combinan bronce, cobre, metal líquido, lino, fotografía y escultura— buscan despertar una respuesta sensorial y emocional en el espectador. “Mi práctica está profundamente centrada en la naturaleza y su vulnerabilidad. Me interesa explorar cómo la relación entre el ser humano y su entorno se ve afectada por el abuso, la indiferencia o el olvido”, explica.
Pero su arte no se limita a la denuncia. Más bien, invita a la reflexión, a reconectarse con lo esencial. “En un mundo cada vez más desconectado, creo que es urgente mirar la naturaleza no como un recurso, sino como una extensión de nosotros mismos.”

Arte con propósito
Las obras de Silvana Pestana forman parte de colecciones públicas y privadas en diversos países. Una de las más destacadas es la colección Jorge M. Pérez, exhibida en el Pérez Art Museum de Miami (PAMM), reconocida como una de las más importantes de arte latinoamericano contemporáneo.
Su trabajo continúa expandiéndose más allá de las galerías. Recientemente, la artista culminó la instalación de esculturas murales en un crucero de Abercrombie & Kent que navegará por el Amazonas. Además, prepara una exposición individual en la Galería Ginsberg (octubre), una muestra en el Palacio de las Artes de Miraflores (PLAM) para abril del próximo año, y una gran exposición programada en el Real Jardín Botánico de Madrid en 2027.
Su mensaje permanece claro: el arte, como la naturaleza, está vivo. Y ambos respiran a través de quienes los observan con atención.
📍 Datos de contacto
Instagram: @silvanapestanastudio








