Desde 2020, el trabajo de Ani ha estado profundamente ligado a comunidades de la Amazonía peruana, integrando técnicas ancestrales, fibras naturales y procesos artesanales en propuestas que ponen en valor el origen. Su enfoque ha contribuido a posicionar una moda que no solo es estética, sino también cultural, donde cada prenda refleja identidad, territorio y colaboración directa con los artesanos.
En este proceso, el trabajo en familia se convierte en un eje esencial: una forma de honrar la sabiduría transmitida de generación en generación. Tanto Ani como Arianne comparten esta visión junto a las artesanas, entendiendo la creación como un acto colectivo que implica escuchar, respetar y aprender de la naturaleza. No se trata solo de producir, sino de reconocer los ritmos, materiales y conocimientos que el entorno ofrece, integrándolos con cuidado y conciencia.
Esa misma visión es la que Arianne ha sabido transformar en Beneai, una marca que traduce la riqueza amazónica en un lenguaje contemporáneo. Bajo su liderazgo, Beneai mantiene el vínculo con las comunidades, pero lo proyecta hacia una estética más global, alineada con las nuevas demandas del mercado internacional: sostenibilidad, trazabilidad y diseño con propósito.
La moda peruana con influencia amazónica vive hoy un momento clave. Más allá del valor artesanal, se posiciona como una propuesta diferenciada en el exterior, capaz de competir no por volumen, sino por narrativa y autenticidad. En este contexto, la expansión de Beneai hacia Alemania marca un paso estratégico, llevando piezas de su última colección a un mercado cada vez más receptivo a este tipo de propuestas.
Lejos de replicar el camino de su madre, Arianne construye sobre él. Su trabajo evidencia una sensibilidad heredada, pero también una mirada propia que entiende la moda como un puente entre culturas.












