En una ciudad donde constantemente aparecen nuevas propuestas gastronómicas, Awicha ha logrado construir una identidad propia. Más que un restaurante, es un espacio donde la memoria, el producto peruano y la técnica contemporánea dialogan en cada plato, dando vida a una experiencia que celebra el origen desde una mirada actual.
Detrás de esta propuesta está el chef Jason Román, quien transforma los sabores de su infancia en una cocina de autor que combina ingredientes de temporada con influencias francesas, italianas y asiáticas. El resultado es una carta en constante evolución, pensada para sorprender sin perder de vista las raíces que la inspiran.
Cada detalle acompaña esa visión. Desde la selección de vinos, curada personalmente por el chef para acompañar cada temporada, hasta un ambiente cálido y sofisticado que invita a quedarse, compartir y descubrir nuevos sabores.
Awicha también se ha convertido en un punto de encuentro para almuerzos de negocios, celebraciones y reuniones privadas gracias a sus espacios versátiles, que conservan el mismo cuidado por el diseño y la hospitalidad que caracteriza a su propuesta gastronómica.
El proyecto es impulsado por Jason Román junto a su esposa y socia, Sophie Andrieu, quienes han construido un restaurante donde la cocina peruana se expresa con sensibilidad, creatividad y una profunda conexión con el territorio.
Una joya gastronómica que puedes descubrir tanto en San Isidro como en Barranco, y que demuestra que la innovación también puede nacer de la memoria.











